El proyecto está diseñado para fortalecer los sistemas productivos agrícolas de jóvenes y mujeres rurales, con el objetivo de mejorar su seguridad alimentaria y nutricional, así como impulsar el desarrollo económico de sus comunidades y familias. A través de estrategias innovadoras y sostenibles, se busca generar un impacto positivo en la producción agrícola local, promoviendo la resiliencia, la diversificación de cultivos y el acceso a oportunidades económicas.
Para lograr estos objetivos, el proyecto se enfoca en dos líneas estratégicas principales:
Implementación de prácticas agrícolas sostenibles y tecnologías innovadoras: Se desarrollarán capacidades en jóvenes y mujeres rurales para la adopción de técnicas agrícolas modernas y ambientalmente responsables. Esto incluye el uso eficiente de los recursos naturales, la producción bajo condiciones controladas, la aplicación de bioinsumos, la diversificación de cultivos y la transformación de alimentos. Con ello, se busca aumentar la productividad y rentabilidad de sus actividades agropecuarias, garantizando la seguridad alimentaria y nutricional de sus familias y comunidades.
Creación de una cadena de valor integrada: Se fortalecerá la producción de hortalizas y otros productos agrícolas mediante la implementación de valor agregado a los alimentos, permitiendo una mejor comercialización y sostenibilidad económica. Esto implica la capacitación en buenas prácticas de manufactura, la generación de productos con estándares de calidad, el acceso a mercados comunitarios y municipales, y la organización de redes de productores que faciliten la gestión y distribución de los productos.
El enfoque integral del proyecto permitirá que los participantes adquieran conocimientos y herramientas para gestionar de manera eficiente sus unidades productivas, generando ingresos sostenibles y fortaleciendo su autonomía económica. Asimismo, la vinculación con mercados y la agregación de valor a los productos no solo aumentará la competitividad de los agricultores, sino que también impulsará el desarrollo de la economía local.
Además, el proyecto contribuirá a la creación de entornos colaborativos donde el intercambio de saberes y la implementación de tecnologías adecuadas sean clave para la mejora continua de los sistemas agrícolas. A través de la formación y el acompañamiento técnico, se espera consolidar prácticas agrícolas resilientes, que no solo atiendan las necesidades inmediatas de seguridad alimentaria, sino que también sienten las bases para un desarrollo económico sostenible y equitativo en las comunidades rurales.
RESULTADOS ESPERADOSResultado 1: 40 jóvenes productores/as comunitarios/as rurales implementan buenas prácticas agrícolas y de manufactura con fines de aumentar su capacidad alimentaria y nutricional, mediante mediante el reforzamiento de capacidades, intercambio de saberes y conocimientos adecuados.
Resultado 2: 2 Redes de productores/as fortalecidas en transformación de productos agrícolas, con acceso a mercados comunitarios y municipales, para la generación de ingresos económicos.
Resultado 3: 4 grupos comunitarios implementan tecnologías adecuadas en huertos demostrativos; producción bajo condiciones controladas; transformación de alimentos; y producción de bioinsumos mediante biofábricas, los cuales permitan la obtención de productos agrícolas que cuenten con la calidad demandada por el mercado, y que así puedan ser incorporados a una cadena de valor.
DONANTESRIJK ZWAAN